Una llamada inesperada

Hace un par de horas me puse a ver una película con mi mamá mientras comíamos, tras una hora del filme, el teléfono sonó y se paró mi madre a contestar. Típico, escuchas lo que tu familiar dice e intentas darte una idea de quién es, qué quiere y la conversación en general… así que se imaginarán lo que estaba haciendo yo.

Al inicio no le puse mucha atención, pero después escuché algo:

“ Están en[inserte aqui estado de la republica mexicana que mas te apetezca]?? Está J con ustedes?… Se supo algo de A?…  [silencio] Bueno, espero donde quiera que ella esté, que esté bien.”

Se me heló la sangre, puse pausa a la película (a la que ya no le estaba poniendo atención) y me quedé ahí, viendo mi comida, procesando todo lo que habia escuchado. Después, mi madre continuó “Si, ahorita le paso a mi hija”, le deseó feliz navidad y me pasó el teléfono.

Por mi mente pasaron muchas, muchas cosas en ese pequeño segundo que se tardó en darme el teléfono: Era su mamá. Era la madre de mi gran amiga desaparecida en el 2010.

Fue una conversación corta, cinco minutos tal vez. No toqué el tema de A, con lo que había escuchado con anterioridad me quedó muy claro que no se ha sabido nada de ella, que se la tragó la tierra a manos  de esa gente inmunda, que se excusa con estupideces…

Se fueron de aquí casi de inmediato pues había amenazas de por medio y querían lllevarse al hijo de A. J, su hermano (y mi mejor amigo) está bien y está con ellos en este nuevo lugar. El no se encontraba, pero la señora me pidió mi número de teléfono y me dio el número de él.

Ustedes no lo saben, pero incontables horas he dedicado a lo largo de estos años para encontrarlo, pero sin suerte… y hoy, por fin tengo un número, una conexión directa a él y para volver a comunicarme con una amistad que yo creí se había perdido…

Hablé con el niño, con su hijo… La ultima vez que lo vi sólo balbuceaba y lloraba cuando yo le decía que no. Hoy me habló, me saludó, dijo mi nombre… me deseó una feliz navidad y año nuevo… escuché su voz por primera vez y casi me pongo a llorar. El pequeño tiene 3 años.

Es tan triste pensar que jamás conocerá a su mamá… a esa gran persona, a esa excelente amiga… Ella tendría 25 años hoy en dia.

Después de 3 largos años, por fin supe de ellos, de su familia… ellos están bien y me ha quitado un gran peso de encima, ahora puedo comunicarme con su hermano J, esa conexión que tanto busqué todo este tiempo llegó a mi, cuando yo ya había perdido toda esperanza… Todo eso me da una alegría inmesa, pero me llena de amargura encontrarme con la misma respuesta: Nada.

En estos 3 años, aún no puedo decidir si pensar que está desaparecida o si está muerta. La realidad me dice que lo mas seguro es que la hayan matado… pero es una realidad muy dura que a veces no puedo aceptar, y pensar en otras posibilidades simplemente me aterra.

El 11 de agosto tu dejaste de sufrir, eso me dijiste en mi sueño y yo te creo amiga, yo te creo.

Mañana cumplo años, y este ha sido el mejor y más amargo regalo que he recibido.

Donde quiera que andes, espero estés bien, de todo corazón.

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